Qué puedo hacer con mi paciente oncológico?

C. Guillermo Couto, DVM, Dip. ACVIM

College of Veterinary Medicine, The Ohio State University

 

En las ultimas décadas varias modalidades terapéuticas han sido usadas en perros y gatos con cáncer (Tabla 1). Sin embargo, hasta hace dos o tres décadas, la cirugía constituía el principal método de tratamiento en animales con cáncer. Hoy en día, los tumores no-resectables o metastaticos pueden tratarse con grados variados de éxito usando una o más de las modalidades enumeradas en la Tabla 1.

Las primeras cuatro modalidades de tratamiento se describirán en la sección siguiente. Hiperthermia consiste en aplicar calor (comúnmente 42 C) al tumor o al paciente, usando una variedad de métodos; usada por sí misma, es efectiva en gatos con pequeños carcinomas espinocelulares superficiales, y en combinación con radioterapia es beneficioso en perros y gatos con fibrosarcomas y hemangiopericitomas. La criocirugía se basa en congelar las células neoplásticas; la liberación de antígenos tumorales estimula una reacción inmunológica local (y probablemente sistémica). La criocirugía se ha usado exitosamente en perros y gatos con pequeños neoplasmas superficiales (e.g.; carcinomas espinocelulares, basaliomas). En la fototerapia, el paciente recibe una droga fotosensibilizante que es eliminada rápidamente en la mayoría de las células normales, pero que se retiene en forma perinuclear en las células neoplasticas. La exposición del tumor a un rayo de laser causa excitación de las moléculas fotosensibilizantes, resultando en liberación de energía y muerte celular.  Sin embargo, esta técnica es efectiva sólo en tumores de menos de 0,8 a 1 cm de diámetro o profundidad. La termoquimioterapia consiste en generar temperaturas altas en y alrededor del tumor, al mismo timepo que se administra quimioterapia por vía local o sistémica; la temperatura local alta resulta en captación diferencial del agente antitumoral en las células neoplásticas.

Cuando se evalúa un gato o un perro con un tumor maligno, el clínico se debe dar cuenta que en la mayoría de casos, dada la opción, los propietarios elegirán tratar sus animales. Aunque la eutanasia todavía representa una alternativa razonable para el “tratamiento” de cáncer en animales pequeños, se debe hacer un esfuerzo para investigar otras opciones de tratamiento.

El tratamiento de cáncer puede ser o paliativo o curativo. De ser posible, se debe hacer un esfuerzo para erradicar todas las células tumorales en el paciente (obtener una cura) ni  bien hecho el diagnóstico. Esto significa acción inmediata, más bien que " esperar-y-ver-que-ocurre". Con muy pocas excepciones, los tumores malignos no regresan espontáneamente. Por lo tanto, demorar el tratamiento en un paciente en el cual se sospecha (o se ha confirmado) un tumor maligno, por lo menos teóricamente, aumenta la probabilidad de que el tumor se disemine localmente o desarrolle metástasis (y por lo tanto disminuye la probabilidad de curar al paciente). La cirugía, la radioterapia, y la hipertermia son tratamientos potencialmente curativos; mientras que la quimioterapia y la inmunoterapia son comúnmente paliativas (ver más adelante).

Como discutimos en el párrafo previo, una vez establecido un diagnóstico de cáncer, la primera decisión que debe hacer el clínico es si el tumor es potencialmente curable. De ser así, se debe hacer un esfuerzo lo antes posible para tratar de eliminar completamente todas las células tumorales. La mayoría de los pacientes con tumores locales (sin metástasis) y algunos pacientes con tumores regionales pueden curarse usando el tratamiento apropiado (cirugía agresiva, radioterapia, o combinaciones de ambos). Ejemplos de estos tumores incluyen, entre otros, fibrosarcomas en perros y gatos, hemangiopericitomas en perros, y carcinomas espinocelulares de cabeza y cuello en gatos.

Si un paciente tiene un tumor diseminado (linfoma) o un tumor metastático (osteosarcoma, hemangiosarcoma), la probabilidad de lograr una cura es extremadamente baja (< 10%). Sin embargo, en la mayoría de estos  pacientes, los tratamientos paliativos resultan en remisiones prolongadas  (12 a 18 meses en perros con linfoma ú osteosarcoma tratados con quimioterapia, o cirugía/ quimioterapia, respectivamente). Ciertos tumores, como los tumores venéreos trasmisibles, habitualmente se curan con quimioterapia (vincristina).

Si el clínico juzga que el paciente no puede ser curado, debe tomar la decisión de usar tratamiento paliativo o no. En este momento, es apropiado discutir la eutanasia (como una alternativa potencial) con el propietario.

 Dependiendo del tipo de tumor, su comportamiento biológico, y su “staging”, se pueden recomendar una o más de las opciones enumeradas en la Tabla 1. Sin embargo, se debe recordar que además de los factores relacionados al tumor (tipo histopatólogico y grado de diferenciación, “staging” o grado de diseminación, la respuesta a tratamientos específicos), hay una multitud de factores que influyen la selección del tratamiento óptimo.

Es importante recordar que el mejor tratamiento para un tipo particular de tumor no constituye necesariamente el mejor tratamiento para un propietario o paciente en particular. El factor más importante a considerar en el paciente es su actividad y salud general (o escala de perfomance)(Tabla 2). Por ejemplo, un gato o perro con actividad notablemente disminuida y signos constitucionales severos (pobre escala de perfomance) no constituye un candidato bueno para usar quimioterapia agresiva o para las anestesias repetidas que se necesitan para utilizar radioterapia.

En el animal pequeño con un tumor, las dos metas principales de tratamiento paliativo de cáncer son la inducción de remisión y la buena calidad de vida. La remisión se refiere a una disminución en la masa tumoral. Si no se puede mantener una buena calidad de vida, el tratamiento se debe modificar o interrumpir.

Finalmente, la mayoría de los gatos y perros con cáncer se tratan usando un enfoque de equipo. Este equipo incluye el paciente, el propietario, el oncólogo clínico, el cirujano oncológico, el radioterapista, el patólogo clínico, y el patólogo. La interacción entre los miembros del equipo resulta en beneficios marcados para el animal afectado y sus propietarios.
TABLAS

Tabla 1: Modalidades de tratamiento en pacientes con cáncer.

• cirugía
• radioterapia
• quimioterapia
• inmunoterapia
• hipertermia
• criocirugía
• fototerapia
• termoquimioterapia

Tabla 2: Escala de perfomance de Karnofsky para perros y gatos.

Grado de Actividad  
0-Normal    Totalmente activo, actividad similar a antes de enfermarse
1-Restringido Actividad restringida en comparación con antes de enfermarse, pero capaz de funcionar como un animal aceptable
2- Actividad comprometida Severamente restringida; ambulante únicamente para comer,  defecando y orinando en áreas aceptables
3-Incapacitado Completamente incapacitado; debe ser alimentado a fuerza; incapaz de restringir orina y defecación a áreas aceptables
4-Muerto