TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES INMUNOMEDIADAS

C. Guillermo Couto, DVM, dip. ACVIM

Dept. of Veterinary Clinical Sciences, The Ohio State University

 

Las drogas inmunosupresoras son usadas comunmente en medicina veterinaria para inducir o mantener remisión en pacientes con enfermedades inmunomediadas (EIM). Estas drogas actúan a través de varios mecanismos, pero fundamentalmente suprimen al sistema fagocítico o la producción de anticuerpos (sistema humoral). El tratamiento de las EIM es similar a la quimioterapia del cancer: existe una fase de inducción, una fase de mantenimiento, una fase de reinducción, y, rara vez, una fase de intensificación. En pacientes con EIM poco severas, es muy común usar directamente la fase de remisión (tratamiento conservador). Como en los pacientes que reciben quimioterapia, los perros y gatos tratados con drogas inmunosupresoras deben ser monitoreados frecuentemente.

Corticoides:  los glucocorticoides suprimen a los macrófagos, causan separación del anticuerpo adherido a la membrana celular (elución), y suprimen la producción de inmunoglobulinas. Durante la fase de inducción habitualmente usamos prednisona o prednisolona en forma diaria durante 7 a 10 días en dosis de 2 a 4 mg/kg en perros y 4 a 8 mg/kg en gatos; después de este período, la dosis se disminuye y el intervalo de administración se prolonga (a día por medio), para evitar interferir con el eje hipotalámico-pituitario-adrenal. Las dosis de corticoides deben ser disminuídas muy gradualmente para evitar recidivas súbitas. La prednisona y prednisolona son mucho menos tóxicas que la dexametasona, betametasona, o triamcinolona, y también tienden a interferir menos con el eje hipotalámico-pituitario-adrenal. Los efectos colaterales de los corticoides incluyen hiperadrenocorticismo iatrogénico (sindrome de Cushing -> poliuria, polidipsia, polifagia, jadeo, aumento de peso), úlceras gastrointestinales, pancreatitis, infecciones urinarias bajas recurrentes, y miopatías.

Otras drogas inmunosupresoras: la ciclofosfamida (Endoxan®) es muy efectiva como agente de inducción en perros con EIMs. Habitualmente uso una dosis de 200-300 mg/m2 IV en perros con anemia inmune hemolítica (AIH) o trombocitopenia inmunomediada (TIM), y la misma dosis por via oral en gatos con EIMs. También es efectiva en perros con lupus eritematoso sistémico, poliartritis, y dermatopatías autoinmunes. Una toxicidad común es la cistitis hemorrágica estéril, que habitualmente ocurre después de 8 a 10 semanas de tratamiento continuo en perros (pero no en gatos); esta droga también causa mielosupresión y trastornos gastrointestinales.

La azatioprina (Imuran®)es una droga muy efectiva para mantener remisión, pero debido a que tarda entre 2 a 4 semanas en hacer máximo efecto, no debe ser usada por sí sóla durante la fase de inducción. Usamos una dosis de 50 mg/m2, PO, q24h durante una semana; después usamos 50 mg/m2 q48h. En el gato suele ocasionar mielosupresión severa, por lo cual no la uso. Esta droga es excelente para el mantenimiento de remisión en perros con AIH, TIM, dermatopatías autoinmunes, poliartritis autoinmune, y lupus eritematoso.

El clorambucilo (Leukerán®) es otro agente alquilante (como la ciclofosfamida) con buenas propiedades inmunosupresoras. Lo usamos para mantenimiento en dosis de 20 mg/m2, PO, q2 semanas, o 2 mg/m2, PO, q48h. Esta droga practicamente carece de toxicidad, y es la droga de elección para mantener remisión en gatos que no toleran o no responden a los corticoides.

LECTURA RECOMENDADA

Couto CG: Immunosuppressive drugs. In Nelson RW and Couto CG: Small Animal Internal Medicine. Mosby, 1998, p 1225